Hace más de 25 años abría sus puertas en Santiago de Compostela la Bodeguilla de San Roque. Un  cuarto de siglo y dos clones más tarde, el establecimiento que creó  Javier Míguez  se ha convertido en todo un clásico para los amantes del buen vino y del buen comer 

Casi por casualidad abrió sus puertas hace 25 años La Bodeguilla de San Roque,  hoy ya un clásico de la restauración compostelana por obra y gracia de su propietario, Javier Míguez. Debido al gran éxito de la fórmula inicial, la familia se amplió hace unos años con la Bodeguilla de San Lázaro y, recientemente, con otra en  Santa Marta. Lo de la casualidad tiene que ver con una madre persuasiva que le convenció para que en los bajos de la casa familiar montase un bar  y no una tienda de ropa, que era lo que nuestro protagonista tenía en mente tras casi diez años dedicado al mundo de la hostelería y de la noche. La decisión fue afortunada, como pudo comprobar al poco tiempo de abrir.

La receta del  éxito de esta iniciativa empresarial, que ha logrado el milagro de crecer en plena crisis económica,  pasa por una carta apetitosa, unos precios razonables y un personal atento y profesional,  que consigue dotar a las tres bodeguillas de un ambiente familiar.

2Bodeguilla02Uno de los elementos más destacados de La Bodeguilla es su bodega, una de las mejores de la ciudad, con una carta de vinos amplia, variada y en la que siempre hubo lugar para los caldos gallegos, mucho antes de que éstos estuvieran de moda.  De hecho, ya en los años 80 para probar lo mejor de las denominaciones de origen del país, no había más que pasarse por la Bodeguilla para ponerse al día. En este sentido, nuestro protagonista asegura que los vinos autóctonos han experimentado un gran cambio en los últimos 10 años, “lo que supuso un avance cualitativo muy importante en todas las D.O. y en todas las zonas de Galicia.”

Con motivo del 25 aniversario de la Bodeguilla de San Roque, Javier, en colaboración con numerosos amigos, editó un libro conmemorativo en el que agradeció a todos los clientes “los fragmentos de vuestra vida que habéis compartido con nosotros”, al tiempo que les emplazaba para una nueva celebración dentro de otros veinte años. Y entre esos clientes, a lo largo de este tiempo se han pasado por el local rostros conocidos como Luis Tosar, Rosa María Sardá, Pedro Almodóvar, Josep Borrell o Alfredo Landa.

Aprovechando esta celebración, también se  preparó una programación gastronómica muy especial, recorriendo el Camino de Santiago desde Navarra hasta Compostela, con el objetivo de acercar al público los productos más característicos de cada región, sus recetas más populares  y  los vinos que definen  la diversidad de las diferentes tierras españolas. De esta forma, los numerosos clientes  que acudieron esos días a la Bodeguilla de San Roque  pudieron degustar desde unas patatas a la riojana o unas lentejas a la burgalesa, hasta un lacón con grelos o una cazuela de jabalí a la leonesas, sin olvidar postres tan típicos como las filloas rellenas  o el Flan de Santa Teresa.

Hoy, echando la vista atrás, sostiene  Javier que estos veinticinco años han pasado rápidamente “porque he hecho lo que quería, lo que realmente me gustaba” y esa pasión la ha conseguido transmitir a sus clientes y amigos. Felicidades!!!!

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