Pasión por el trabajo

Cepas y Vinos nº7-portada-wEditorial Septiembre 2014

Tras meses de cuidados, desvelos y preocupaciones, de consultar constantemente las previsiones de tiempo, de mirar al cielo y de encomendarse a lo divino, llegó la época de la cosecha, de la recogida, de la recompensa al mimo y al trabajo bien hecho: la vendimia.

Escoger el momento idóneo, ese por el que nos decidimos a esperar unos días o a recoger ya la uva, puede marcar la línea entre el éxito y el fracaso. Una decisión con la responsabilidad añadida de saber que en este trabajo las equivocaciones se pagan muy caras. Una elección que promete ser algo más sencilla en los próximos años si prosperan los estudios que se están desarrollando para determinar una fecha óptima de vendimia en función de determinados parámetros analíticos y de las relaciones que se pueden establecer entre ellos. Según nos adelanta la enóloga Sandra Cortés en su artículo de opinión, estos índices que varían entre las distintas variedades de uva y que, por lo tanto marcan la tipicidad, ayudan a definir el grado de maduración y a establecer la fecha óptima de vendimia.

De esta forma, disponer de información sobre la composición y el comportamiento de cada variedad en su zona de cultivo, será la herramienta imprescindible para la toma de decisiones sobre cuál será la fecha más adecuada para su recogida y qué proceso de vinificación permitirá extraer todo su potencial.

Pero una vendimia no se hace en una semana, aunque esos últimos días resulten determinantes para la calidad del vino. El cuidado de las viñas durante todo el año, el mimo que se pone en este trabajo, es fundamental para llegar a los días de vendimia con la tranquilidad de los deberes hechos. De eso saben muchos los bodegueros que hoy les traemos a nuestras páginas y que nos han enseñado un poco más sobre el apasionante mundo del vino. Fernando González, de Algueira; Antonio Cajide, de Sameirás, y César Méndez de Terras de Lantaño pertenecen cada uno a una Denominación de Origen diferente pero comparten el mismo amor por su trabajo y la misma determinación por mejorar sus elaboraciones cada año. Con un buen número de premios y reconocimientos a sus espaldas, nos relatan el día a día de una bodega, con sus buenos y sus malos momentos, así como sus incursiones en el panorama internacional, que se cuentan por éxitos.

También hemos estado en Leiro para hablar con el nuevo director de la Estación Vitivinícola de Galicia (Evega), Juan Casares. De su mano recorrimos las instalaciones de este centro dependiente de la Xunta de Galicia cuya misión esencial es fomentar el desarrollo tecnológico del sector vitivinícola gallego, a través de la investigación aplicada. Treinta años cumplirá la Evega en 2015 con el objetivo de ser una referencia en Galicia para el mundo del vino, algo para lo que trabajan diariamente los profesionales que conforman la Estación y para los que Casares no escatima elogios.

Y de Ourense a O Grove para disfrutar de una más que interesante conversación con el cocinero Javier Olleros, Estrella Michelin son su Culler de Pau. Olleros nos habló de su sueño de ser futbolista y de una vocación por la cocina que llegó casi sin avisar y que hoy es su vida.

Por último, en Cepas y Vinos hemos estado también con otro apasionado de su profesión, el actor Antonio Durán “Morris”, Vigués de pro, este 2014 está siendo para el intérprete un año lleno de contradicciones, marcado por una gran pérdida a nivel personal y por una hiperactividad profesional en la que destaca el estreno en el mes de noviembre de la película “A Esmorga”. Un trabajo del que se muestra orgulloso y cuyo trailer y making of se presentó este verano en la Festa do Viño de Valdeorras.

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