El último suspiro del vino. Aguardientes y licores tradicionales de Galicia

2mercedesgonzales02El último aliento del vino que ha conseguido materializarse es el “Augardente de Galicia”, un nombre propio para un producto único  que un sello de origen nos ayudará a identificar, un destilado excepcional que muchos sectores, como por ejemplo el hostelero, han contribuido a denostar. Un producto de calidad excepcional capaz de mostrar en una buena copa parte de la genética gallega.

“Real Decreto 164/2014, de 14 de marzo, por el que se establecen normas complementarias para la producción, designación, presentación y etiquetado de determinadas bebidas espirituosas”.

Quiero pensar que será este Real Decreto el que ponga freno a esas botellas desnudas encima de las mesas o esas otras de una marca determinada rellenadas de alcoholes de dudosa procedencia. Aguardientes anónimas y malas prácticas jugando con sinónimos como “casero” o “gallego”, sabiendo como sabemos que esto no siempre es sinónimo de calidad.

“Los productos regulados por este real decreto y por el Reglamento (CE) n.º 110/2008, de 15 de enero, se presentarán y comercializarán siempre debidamente envasados y etiquetados, quedando expresamente prohibido el trasvase o rellenado en los establecimientos de venta, mayoristas, detallistas, cafeterías, bares, tabernas, restaurantes u otros establecimientos de consumo colectivo. En los establecimientos de distribución las etiquetas y precintas permanecerán adheridas a los envases y se dispondrá de los documentos legales que justifiquen las existencias de aquellos productos”.

No habrá excusas que valgan, espero y brindo por ello no sin antes recordar que tanto contribuye al fraude el que lo produce, el que lo comercializa, como el que lo consume. Fraude que, además de comercia,l lo es sanitario y para aquellos con poca memoria histórica recordar que un destilado entraña graves  peligros para la salud, daños sobre el sistema nervioso central, sobre el nervio óptico (cegueras), carcinogénesis, peligros reproductivos o incremento de malformaciones congénitas que incluyen órganos urinarios y cardiovasculares.

Expresiones de variedades, tanto ancestrales como de aquellas que un día llegaron para quedarse por su capacidad de mimetizarse con el terruño, se han expresado y sus aromas y sabores han pasado a integrar auténticos elixires que han ayudado a dibujar los sentimientos de una denominación geográfica única, que como tal debiera protegerse, disfrutar de una larga herencia en una buena copa rechazando todo aquel destilado que se nos ofrezca sin una garantía de origen pretendiendo engañarnos tras el calificativo de “casero”.

Será el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica de Aguardientes y Licores Tradicionales de Galicia quien avale el origen de los licores amparados que no son otros que aguardiente blanco, el envejecido y el de hierbas así como el de los licores de hierbas y café. Al control se suma la divulgación para dar a conocer el origen de nuestro destilado más preciado para que, a través de sus contraetiquetas, no haya confusión ni el riesgo sanitario que supone un destilado sin control (recordemos el apresamiento hace apenas unos meses de manipuladores de destilados ilegales que luego salen a la calle como caseros o con nombres gallegos que llevan a confusión).

Una Respuesta

  1. Manuel

    Viva la generalización, o mas bien cómo matar moscas a cañonazos.
    Es mas que evidente que dudo y mucho de la efectividad real de tal medida y también de la «bondad» del Consello, que al fin no es mas que negocio bajo protección pública, y ya sabemos el nivel de confianza de que se hacen merecedores los guardianes de lo público.
    De la efectividad, porque se olvidan con absoluto desprecio de los licores realmente tradicionales, no esos que elaboran los «elegidos», sino los que elaboran las personas en sus casas y que debieran ser reconocidos y permitida su venta, previo análisis sanitario. Esos que son la razón de la fama de los licores gallegos y que no se protegen en absoluto, solo se toma de ellos esa fama y se usa en el negocio del licor.

    Tambien porque existen envases de mucha capacidad, 10 litros o 3 litros, que se venden para abaratar los costes de producción y poder ser competitivos frente al ilegal así como al uso tambien tradicional del licor como invitación de la casa en restaurantes. ¿Acaso pretenden «chimpar» encima de una mesa un envase de esas cantidades?. ¿lo creen conveniente o solo quieren ver que terminando un tipo de negocio se beneficia el oficialista de la botella a 15 euros?. ¿Como se espera que se sirva el licor?, ¿Acaso en la mano o quizá a «morro»?. Sencillamente no es posible tirar por la calle del medio sin tener en cuenta las consecuencias.
    Soy vendedor de licores gallegos, no caseros ni tampoco garantizados por el consorcio, vendo para la pelea con lo ilegal en envases de 3 litros mas que conocidos y en botellas. Los envases de 3 son legales, pagan su impuesto y su iva y estan a disposición del cliente para su revisión. Al tiempo creo que debe permitirse el envase de servicio, la botella pequeña de mesa con su etiqueta que identifique el producto y limitada a que sea el mismo (lo cual se comprueba simplemente solicitándola y si se desconfía, analizando el contenido). Las etiquetas tienen una vida corta y los rellenos serán pocos y como digo, comprobables, da la impresión de que se trata a los restauradores con presunción de culpabilidad. A nadie se le ocurre prohibir que te sirvan la leche en mesa en una jarrita, no sea que te la pongan de burra en vez de vaca, tampoco una comida pierde su etiquetado por servirse en un plato o envase de traslado como la fuente, ¿Cuando rellenas una copa desde la botella se vuelve ilegal?, quiza es que no laven la botella y sea antihigiénico, diran algunos, pero entonces ¿Es que no lavan y rellenan vasos todos los días las mismas personas?. Mas comparación, el vino, a nadie se le ocurre plantar encima de una barra o una mesa un bag in box de vino de 15 litros, enormemente extendidos, sino que se saca con una jarra o botella y se sirve en la barra o mesa (sobre todo mesa), ¿Son ilegales ambas, solo la botella, o solo si es licor?.
    Estoy de acuerdo en la desaparición de las botellas sin etiqueta, en que hay numerosos cazurros que les cuesta eliminarla o cambiarla por una etiquetada , lo cual tiene razones, que el licor sea el «suyo» y no de una marca o que el de marca es «malo». A los vendedores no nos beneficia tampoco porque queremos que se vea nuestra marca y se reconozca el producto, al tiempo de que eliminamos la farsa de que lo sin estiqueta es mejor, a menudo es exactamente lo contrario. Pero tampoco se trata de reservar un nicho de negocio a los adscritos al Consorcio, con le exclusividad de ser «gallegos» es suficiente. Que haya tambien competencia en el producto en sí aunque sea como los míos que no son de pedigrí ni caseros y simplemente gustan o no.
    Debe permitirse la botella de servicio como se permite otro envase de servicio en otros productos, etiquetada, incluyendo que es de servicio o no, y con el envase principal a disposicion del consumidor o incluso a la vista. Pero no reservar cuotas de mercado a base de normativas cuando debe ser quien decida la libre competencia, tratar productos legales como ilegales imposibilitando su uso en un mercado que entre los del pedigrí y los del casero que no lo es, nos destrozan, unos por requisitos y otros por precios.

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