El enólogo Raúl Pérez, considerado uno de los mejores de España y recientemente nombrado, en 2015, como el mejor del mundo, es el encargado de la línea más moderna de los vinos de esta bodega.

Cepas y Vinos ha tenido la oportunidad de visitar, estos días, la Finca Míllara. Localizada en el ayuntamiento lucense de Pantón, la bodega se encuadra en una ladera desde la que observamos el esplendor del río Miño y de su cauce por la Ribeira Sacra.

Durante esta cita, pudimos comprobar la evolución del proyecto de Fernando de Santiago, impulsor no solo de la bodega sino de la recuperación y rehabilitación de la aldea medieval de A Míllara. En sus propias palabras, le hizo falta convencer a quinientos gallegos para emprender esta aventura. “Fui contactando con los propietarios por todo el mundo, había gente emigrada en Río de la Plata en Argentina, en Suiza, así como en Ourense, Barcelona, Zaragoza, etc. Negociando y comprando casa por casa, conseguí adquirirlas todas”, detalla. Su intención ha sido siempre convertirla en un complejo privado, completamente cuidado y respetuoso con el entorno. Hoy Finca Míllara tiene 21 hectáreas, que incluyen hasta un pequeño bosque de alcornoques, que proporciona a viticultores y visitantes una sombra donde resguardarse del sol. Comenzó andadura en 1996, algo más de diez años después, en 2007, sacó su primer tinto al mercado, Finca Míllara que fue otorgado con 91 puntos Parker. Hoy, además del primogénito, conviven en la finca otros tintos como Lagariza y Beterna y, con una línea más moderna, como apunta el propio Fernando, el delicioso Ribera de los Naranjos. Incluso están probando a elaborar un Godello.

Nuestro anfitrión nos guió en un pequeño paseo por los viñedos. Distintos olivos, traídos desde Huelva, enmarcan parte de la finca. Durante el recorrido nos acompañó Luis Paadín, autor de la Guía de Vinos, Destilados y bodegas de Galicia, quien estuvo presente, también, con nosotros en la prueba de los vinos de esta casa. De la cata se encargó Raúl Pérez, recientemente nombrado, en 2015, como mejor enólogo del mundo por la publicación especializada Bettane+Desseauve. Pese al título otorgado, se muestra modesto respecto a la mención y no le da mayor importancia. “Nos hemos adelantado a la hora de elaborar vinos en muchas zonas, pero hoy ya ni tan siquiera somos originales, quizás si cuando empezamos a hacerlo. Mi forma de trabajo es bastante libre, con mucho respeto a la hora de intervenir en bodega”, asegura. Originario de Valtuille de Abajo, en la zona del Bierzo, Raúl lleva trabajando 17 años ya en tierras gallegas, pero apunta entre risas “que aún hay mucho por hacer en Galicia”. En el caso de la Finca Míllara ha llegado para mejorar una de las líneas de sus vinos, la más moderna.

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