Entrevista Marga Pazos Barcala, presentadora Informativos TVG

“Las noticias tienen vida, hablan de personas de verdad a las que les pasan cosas reales”

Hace más de quince años que se asoma a las pantalla de los hogares gallegos, desde los servicios informativos de la Televisión de Galicia. Marga Pazos Barcala, presentadora del Telexornal Mediodía, considera que su papel debe de ser más que el de un robot: “Creo que es importante empatizar, sin caer en el histrionismo, ser permeable a lo que estás contando”. Y esa forma de “contar” las noticias le ha granjeado la confianza de miles de gallegos que cada día se sientan ante el televisor para ver su informativo, el de más audiencia de la TVG. El “Prestige” y el 11S, que vivió en pleno directo en Santiago, son dos de las principales noticias que ha presentado a lo largo de su carrera. Así, se ha ganado el respeto general, que le hizo merecedora en 2015 del Premio Mestre Mateo a la Mejor Comunicadora de Televisión.

img_0873¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?

Que cada día es distinto. Es un trabajo “anti-rutina”. Hay pautas que se repiten a diario, horarios, reuniones, titulares… pero no hay dos telediarios iguales. Todos los días aprendo algo. Sin excepción. Eso no pasa en todos los trabajos. Para mí también es importante poder trabajar en mi idioma. TVG es la televisión pública de Galicia y, como tal, tenemos un compromiso de país que supera al clásico “formar, informar y entretener”. Contamos noticias del mundo que también aparecen en otras cadenas, y al mismo tiempo cubrimos temas que el público gallego no podría ver en ningún otro lugar. Y todo se lo contamos en su idioma. Es una parte de mi trabajo que me encanta. El servicio público, la cercanía.

¿Se sigue poniendo nerviosa antes de comenzar el informativo?

Siempre hay tensión, y mucha prisa. Es imposible llegar a la hora del directo con todo cerrado, la actualidad sigue cambiando, continúan pasando cosas. Estoy muy atenta, muy concentrada, pero nerviosa no.

¿Cuando estudiaba, se imaginaba presentando?

La verdad es que sí. Pero no sólo cuando estaba estudiando. Soy hija única, y siempre he hablado mucho sola. Mi madre cuenta que ponía mis muñecos y peluches en fila, y les daba conferencias: “estoulles contando as cousas” (les estoy contando las cosas), decía cuando me preguntaban.

Si pudiera elegir, ¿qué formato de programa le gustaría presentar?

Me gusta el informativo diario, me gusta la rapidez del día a día y el hecho de que sea en directo, no se puede volver atrás, ni repetir. Lo hecho, hecho está. Y mañana, otra cosa. Si tuviera que cambiar, me gustaría poder interactuar con alguien más en plató, como un programa de entrevistas o invitados que debatan, una tertulia… Hablar con alguien que me hable.

A lo largo de estos años ha vivido noticias como el “Prestige” o el 11S, ¿qué fue lo que más le impactó de estos dos sucesos?

Las dos fueron noticias terribles, pero informativamente muy estimulantes, apasionantes desde el punto de vista periodístico. En el caso del “Prestige”, al drama de la contaminación, de los marineros, las pérdidas económicas y el sufrimiento de todo el país, había que sumarle la gestión de la administración, las declaraciones políticas, el relato que se construía sobre lo que estaba pasando. La recuerdo como una época muy intensa. Y complicada. El 11-S sucedió cuando yo estaba en directo en el Telexornal Mediodía. Un avión, un accidente. Dos aviones, el terror. Retransmitimos todo lo que estaba pasando en tiempo real. Conseguimos testimonios y entrevistas durante horas de directo.

¿La reconocen en la calle?

A veces.

Tiene tres hijos pequeños, ¿es fácil conciliar o hay que hacer juegos malabares para poder llegar a todo?

Es muy difícil. Debería ser posible hacerlo sola, pero no es así. Sin pareja, sin familia, sin una red de apoyo, la maternidad/paternidad es muy difícil de ejercer. Y yo soy una privilegiada, con un horario y un salario dignos. Todos los indicadores dicen que una buena parte de la población no tiene en estos momentos ninguna de las dos cosas. Ya sería duro si el objetivo final fuese (sólo) mantenerlos alimentados, sanos y calientes. Para mí, ser madre y formar una familia es mucho más. Es estar con ellos, educarlos, transmitirles valores y experiencias, jugar con ellos. Hablar con ellos. Y escucharles. Sin tiempo, es imposible.

¿Qué cualidades debe tener un comunicador para gustar a tanta gente y tan diferente?

Yo no sé si gusto a mucha gente, o cuánto gusto. Intento, al menos, no disgustar. Procuro huir de adjetivos, y de formas de hablar rebuscadas o poco naturales. Las noticias tienen vida, hablan de personas de verdad a las que les pasan cosas reales. A veces buenas, la mayoría malas. Creo que es importante empatizar, sin caer en el histrionismo, ser permeable a lo que estás contando, no veo positivo lo que comunica (o no comunica) el presentador-robot. Pero todo esto sin emitir opinión ni juicio. Todo forma parte de un equilibrio.

¿Qué noticia le hubiera gustado dar?

Todas las obvias, claro. Que se acaban las guerras, el éxodo de refugiados, que ningún hombre vuelve a asesinar a su mujer, que no hay niños sufriendo, que se acaba el paro. No sólo eso, sino que los trabajos que se crean no son precarios, y lo que ganas da para vivir. El fin de la desigualdad. De la pobreza, de las injusticias. Que se curan las enfermedades. El cáncer, que se descubre una vacuna contra el cáncer. Me encantaría dar esta noticia. Y, ya puestos, que la descubre una científica investigadora gallega, que investiga aquí en su tierra porque ya nadie tiene que emigrar.

Alguna anécdota que recuerde en estos casi 20 años delante de las cámaras

Una vez se coló un gorrión en el plató, y nadie fue capaz de echarlo antes de que empezara el telediario. Estuvimos todo el informativo con los dedos cruzados, mirando hacia arriba a ver qué hacía. Otra vez, tuve un ataque de risa y me pillaron. Casi no puedo continuar.

¿Cómo se definiría?

Como una persona normal, con todo lo que eso implica. Es mejor preguntar a mi familia. Y a mis compañeros.

Ya por último, a la hora de beber vino, ¿es más de blancos o de tintos?

Depende de la comida que los acompañe. Para beber sin comer, prefiero los tintos.

¿Conoce las denominaciones de origen gallegas?

Conozco las denominaciones más por mi trabajo, por las cosechas, la vendimia, las actividades de ‘adegas abertas’ que organizan, que por lo que bebo. No soy ninguna experta. Lo que sí sé es que son profesionales que ganan cada vez más prestigio internacional, y que no dejan de aumentar su volumen de negocio, y eso es por su trabajo y la calidad de nuestra materia prima y nuestro producto final.

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