El pasado mes de noviembre se cumplió un año del lanzamiento de Floreano e Punto, un albariño auténticamente galego cuya etiqueta diseñó el ilustrador Gogue.

Floreano e Punto, elaborado por Bodegas Carballal, tiene como rasgo distintivo el que su uva ha sido macerada durante 4 horas a 12º, una forma de elaboración muy típica de los albariños de antaño.

¿Qué ocurre en el mes de diciembre que todos nos ponemos nostálgicos recordando el año que ya termina? Eso mismo piensan el ilustrador Gogue y el enólogo de Bodegas Carballal, Juan Carlos Vázquez. Hoy, a punto de cerrar el primer año de vida de su proyecto enológico común, Floreano e Punto, los dos hacen inventario de lo ocurrido.

Este albariño auténticamente galego, como a ellos les gusta definirlo, acaba de cumplir su primer aniversario desde que fuera presentado a mediados de noviembre de 2015 en el mítico casino de A Toxa. El evento consiguió reunir a más de 100 personas de diferentes sectores y, en palabras del propio Juan Carlos, “fue un éxito rotundo”. El dibujante Gogue fue el encargado de abrir aquel acto de presentación: anécdotas sobre el proceso de ilustración y por qué eligió a Bodegas Carballal entre todo el abanico de opciones para su elaboración, hilaron su discurso.
 
El enólogo de Floreano e Punto, por su parte, empleó su tiempo en explicar cómo se elaboró este albariño. En sus propias palabras, “Floreano e Punto se diferencia en el mercado porque la uva con que se elabora ha sido macerada durante 4 horas a 12ºC”. Esta técnica de la maceración supone una vuelta a la tradición de los albariños de siempre y consigue que el mosto capte con mayor intensidad los aromas y sabores que se concentran en las pieles de las uvas.
 
El evento cerró con una cata maridada y tuvo su broche final con la emisión de este vídeoAsí fue cómo Floreano se decidió por Bodegas Carballal para cambiar su tradicional “tintorro” por un albariño.
 
 
2016: crecimiento, expansión… ¡y más eventos!
 
Después de presentar la cosecha de 2014 en aquel evento de A Toxa, la de 2015 no podía quedarse atrás. Así, se eligieron dos de las principales ciudades de Galicia para seguir difundiendo la palabra de Floreano e Punto. Primero fue Santiago de Compostela, donde el mes pasado el restaurante Aires Nunes fue escenario de una cata comentada y maridada con la fantástica cocina de este local. “La velada fue fantástica y el espacio se llenó hasta la bandera”, afirma -satisfecho- Juan Carlos.
 
Después de Santiago, Floreano aterrizó de nuevo en las Rías Baixas para visitar Vigo. Allí, en un ambiente de mercado muy apropiado para la ocasión, Floreano e Punto hizo las delicias de los asistentes, que probaron los placeres de mezclar el mejor albariño con las selectas Conservas Chanquete.
 
 
Mirando al futuro 
 
En ambos locales la presentación de esta nueva añada de Floreano tuvo una buenísima acogida y eso anima a Gogue y a Juan Carlos a seguir por el buen camino. En palabras del enólogo, “esta nueva cosecha sigue teniendo en el color amarillo pajizo y brillante su rasgo distintivo. También, el aroma intenso de frutas maduras y cítricos le dan un carácter muy especial, y estas características las mantendrá intactas los próximos meses porque su evolución en botella es realmente buena”.
 
Lo cierto es que Floreano e Punto ha sido elaborado con mucho mimo. Además de las 4 horas de maceración de su uva, el mosto se somete a dos fermentaciones, primero con las levaduras indígenas y, después, mediante la maloláctica. Lo demás se consigue en un proceso de maduración sobre lías finas que dura 4 meses.
 
Floreano e Punto es, pues, un vino auténticamente galego que pondrá la guinda a las cenas de muchos hogares durante estas Navidades. Hoy, un año después de su lanzamiento, brindamos por su futuro.

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