Entrevista a Paco Rodero, propietario de Bodega Luar do Sil

Elegimos las viñas en las laderas de Seadur por su altitud, inclinación y los suelos pizarrosos de esta privilegiada zona”

Tras el éxito de su bodega Pago de los Capellanes, de la D.O. Ribera del Duero, Paco Rodero y Conchita Villa eligieron Valdeorras para poner en marcha su primer proyecto vitivinícola en Galicia: Luar do Sil. La decisión no fue difícil porque, según nos explica el propio Rodero en esta entrevista, “esta tierra es única, los suelos de granito y pizarra y su microclima hacen que sea el medio idóneo para una viticultura artesanal, que es lo que andábamos buscando”. Sus godellos, delicados y expresivos, confirman lo que su intuición les dijo desde el primer momento.

¿Por qué y cuándo se decidieron a emprender un proyecto en Galicia, fue algo buscado por su parte o les surgió la oportunidad?

Desde hace mucho tiempo mi mujer y socia Conchita Villa y yo teníamos la inquietud de elaborar vino blanco, siempre con la filosofía de nuestros tintos. Asi que tras estudiar las variedades blancas y sus posibilidades, nos decantamos por la Godello de Valdeorras, ya que con esa noble uva podíamos elaborar vinos blancos complejos y singulares.

¿Qué conocían de la Denominación de Origen Valdeorras antes de  iniciar este proyecto?

De esta denominación conocíamos la unicidad de sus suelos y la alta calidad de sus vinos.

En los últimos años ha habido varios viticultores de otras denominaciones de origen españolas que se han interesado por Valdeorras, ¿qué tiene esta tierra de especial?

Esta tierra es única, los suelos de granito y pizarra y su microclima hacen que sea el medio idóneo para una viticultura artesanal, que es lo que andábamos buscando.

Antes de construir la bodega, encontraron las viñas. ¿Cómo fue ese proceso de búsqueda y por qué se decidieron  por esas parcelas en concreto?

Hemos creado la bodega O Luar do Sil según nuestras necesidades, y en cuanto a las viñas, hemos elegido las que están en las laderas del pueblo de Seadur por la altitud, la inclinación y los suelos pizarrosos de esta privilegiada zona.

¿Cuánto tardaron en encontrar la parcela ideal para la bodega? 

Ha sido un proceso largo en cuanto a arrancar con el proyecto, pero una vez identificada la zona de Seadur, teníamos muy claro equipar la bodega la con los elementos idóneos para vinificar de manera respetuosa y artesanal. Se trata de una pequeña bodega, adecuada para hacer calidad, no cantidad.

Ustedes ya tienen una dilatada experiencia en el mundo del vino con su bodega Pago de los Capellanes, ¿qué diferencias han encontrado a la hora de elaborar vinos en Galicia?

Estamos entusiasmados con nuestra tierra de adopción, por eso hemos nombrado la bodega y los vinos en gallego, como pequeño homenaje. La zona es auténtica y nos encontramos como en casa.

¿Cómo fue la primera añada de Luar do Sil?

Fue emocionante, primera vendimia y elaboración con otra uva, en una zona desconocida para nosotros, fue todo un reto. Los resultados fueron sorprendentes y nos animaron a seguir en esta nueva andadura.

Creo que el enólogo de sus vinos de Valdeorras es el mismo de Pago de los Capellanes, ¿cómo ha sido para él elaborar en tierras gallegas?

Tras veinte años elaborando tintos, esta experiencia está siendo muy enriquecedora. Es un desafío constante que precisa de motivación y renovación, cada vez iremos aprendiendo nuevos aspectos.

Ya tienen dos blancos Luar do Sil en el mercado (sobre lías y fermentado en barrica), ¿están pensando en alguna otra elaboración?

Si, para finales de marzo lanzaremos un nuevo vino: O Luar do Sil Godello 2016, un godello sin crianza que pretende destacar la pureza y la nobleza de esta uva.

Su bodega de la Ribera del Duero está abierta a visitantes, ¿harán lo mismo en Luar do Sil, la incluirán en los circuitos de enoturismo?

De momento estamos concentrados en la elaboración de los vinos, pero somos muy inquietos, así que si llega el momento estaremos receptivos a diversificar las actividades de la bodega. Se trataría de algo familiar y auténtico, esta zona tiene un gran potencial y merece la pena ser descubierta.

En 2016 elaboraron  la tercera añada de sus vinos gallegos, ¿cómo fue esta última vendimia, muy complicada?

Fue complicada en el sentido que los rendimientos fueron algo bajos, pero siempre es mejor así que al revés. Ahora, con los vinos ya fermentados vemos que promete ser muy buena añada también.

¿Cuál es su producción actual y cuál es el objetivo para los próximos años?

Actualmente elaboramos unas 70.000 botellas, en los próximos años posiblemente aumentemos pero no mucho más, la zona es única y la godello un bien preciado que no abunda, precisamente en eso consiste la singularidad de elaborar aquí.

¿Dónde están vendiendo sus vinos Luar do Sil?

En tiendas especializadas y restaurantes. También hemos comenzado a exportar a varios países y estamos recibiendo muy buena acogida en el extranjero.

Por último, ¿su presencia en Galicia se limitará a esta bodega o tienen pensado algún otro proyecto?

De momento estamos arrancando O Luar do Sil de manera prudente y sólida y no hay nuevos proyectos a la vista, pero este ha sido nuestro ritmo desde que trabajaba los majuelos con mi padre, se hace camino al andar…

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