“Los vinos gallegos tienen una trama única entre acidez, frescura e identidad”

Argentina de nacimiento, aunque residente en París desde hace unos años, Paz Levinson, Mejor Sumiller de las Américas en 2015, es una enamorada de los vinos gallegos, de los que destaca su frescura y personalidad.  En Virtus, el restaurante francés en el que trabaja y en el que cocinan un argentino y una japonesa, ha puesto de moda los maridajes con vinos de Galicia. Levinson fue una de las invitadas estrella del Atlante Wine Forum.

¿Es su primera visita a Galicia?

Sí, es una zona que no conocía.

¿Y qué conocía de los vinos gallegos antes de este viaje?

Soy una gran admiradora de los vinos gallegos , en París trabajo con ellos. También estudiamos mucho Galicia porque para mí es una de las regiones más importantes de España en el mundo del vino.  Son vinos que  tienen una trama única entre acidez, frescura e identidad. Tienen muchos productores que son muy sensibles a los cambios, son receptivos, han viajado y se les nota. cada vez hay más conexiones entre Argentina y Galicia.

¿Considera que los vinos de las cinco denominaciones de origen gallegas tienen algo en común, o son vinos muy diferentes entre sí?

Creo que son bastante diferentes, por ejemplo Rías Baixas y Ribera Sacra son dos mundos completamente distintos. De Monterrei, Ribeiro y Valdeorras es difícil decir porque nos llegan bastantes menos vinos.

Usted es argentina y se formó allí, ¿qué tipo de preferencias tienen sus compatriotas en cuestión de vinos?

En general en Argentina prefieren los tintos, pero cada vez más se bebe y se producen mejores blancos. Justamente he venido a este foro a hablar del vino atlántico en Argentina, que está en pleno desarrollo. Están consiguiendo vinos frescos, de bajos niveles de alcohol, un poco como los de Rías Baixas, por ejemplo.

A su país emigraron muchos gallegos, ¿se ha notado la influencia gallega en el mundo del vino de Argentina?

Creo que la mayor influencia en Argentina por parte de los españoles en cuestión de vinos ha venido más por la parte del País Vasco que de Galicia. En general el estilo de vinos es mucho más intenso que en Galicia, perdimos un poco ese paladar que, afortunadamente, hoy se está recuperando. También es de destacar que hay enólogos argentinos que tienen parientes en  España y que están viniendo aquí a hacer vino, por ejemplo en la región del Bierzo, que no es Galicia pero está muy cerquita. Así que creo que se está retomando el nexo.

En 2015 fue elegida la Mejor Sumiller de las Américas, ¿qué recuerdos tiene de ese momento?

Fue muy emocionante. Era un momento complicado de mi vida en el que estaba aprendiendo un idioma, el francés, viviendo en Francia y yendo a Chile a participar en este concurso y recobrando mi inglés para los concursos. Fue bastante complicado, pero lo recuerdo con mucho cariño porque me gustó mucho como actué en la final y estaba muy contenta de mi intervención.

¿En esta profesión lo tienen más difícil o más fácil las mujeres?

Depende del país, en Argentina las mujeres somos el 50%  de la profesión, y eso queda reflejado en que, por ejemplo, haya directoras de escuelas y muchas sumilleres jefas, y el Concurso de Mejor Sumiller de Argentina siempre lo ha ganado una mujer. En Francia es casi todo lo opuesto, y allí la tradición hace que el cliente siga llamando al hombre cuando ve gente uniformada sirviendo vino. Así que creo que depende del país donde estés que sea más fácil o más difícil.

 En el restaurante de París en el que trabaja, ¿hay espacio para los  vinos gallegos?

Sí, sobre todo es algo que quería contar aquí, en este foro. Yo tengo una carta de vinos que es muy abierta  y hay muchos vinos de otros lugares del mundo, y he tenido Ribeira Sacra por copa, que funciona genial, y tengo un menú maridaje que lo hago mucho con Rías Baixas tinto, que ya sé que hay poquitos. Hay mucho potencial en Francia para los vinos de Galicia porque son consumidores que están acostumbrados a vinos de alta acidez, a vinos más minerales, menos afrutados. Yo trabajo habitualmente con Albariño, Mencía, con Caíño, con Loureiro Tinto, así que por supuesto que en Francia hay espacio para los vinos de aquí.

¿Los franceses aprecian esas particularidades de los vinos de Galicia?

Sí lo aprecian, además los franceses tienen siempre la idea de que los vinos españoles van a ser intensos, pesados, con mucha madera, y cuando les hago probar un vino de Galicia se quedan gratamente sorprendidos. Me gustaría trabajar cada vez más con vinos gallegos porque creo que para la comida que sirven en el restaurante en el que trabajo, Virtus, que cocinan un argentino y una japonesa y hacen comida francesa, van muy bien la frescura y acidez.

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