Las bodegas de las cinco denominaciones de origen gallegas se afanan estos días en recoger la cosecha que, según indican los técnicos, será de muy buena calidad, pese a las condiciones meteorológicas adversas en el momento de la floración que sufrieron varias zonas de Galicia. También coinciden todos en que se trata de una vendimia madrugadora, siguiendo la tónica de años anteriores, aunque no tanto como la de 2016 que había comenzado a mediados de agosto.

 

Cuando aún faltan días para que concluya la vendimia en la comunidad gallega, la estimación de los técnicos de las cinco denominaciones de origen es muy optimista en lo que respecta a la calidad de la cosecha de este año, no así en cuanto a la cantidad ya que en algunas zonas los episodios adversos de la primavera pasaron factura.

El Informe de Estimación de la Cosecha 2019 elaborado por el Órgano de Control y Certificación de la Denominación de Origen Rías Baixas, redactado en base a los datos estimados por los técnicos de campo  de las empresas durante la primera quincena de julio, señalaba que  el viñedo en esta D.O. se encontraba en ese momento en una situación heterogénea, motivada  por las condiciones meteorológicas adversas en el momento de la floración y purga, “lo cual dificulta  la estimación de la cosecha de 2019”.  No obstante, el informe estimaba ya una recogida de “alrededor de 36.6 millones de kilogramos de uva, un 5’2% menos que la cosecha de 2018. En este sentido, con esa cantidad de uva, podrían vinificarse  más de 24’5 millones de litros de vino.

El informe del Órgano de Control también advertía que las mermas de producción eran más generalizadas en viñedos viejos que jóvenes, y calificaba de “no reseñables” los daños por plagas y enfermedades  como la botritis, mildiu y oidio. No obstante, las condiciones meteorológicas adversas  hacen que este año los racimos sean más pequeños.

En líneas generales, el ciclo de la cosecha 2019 en Rías Baixas se presentó “con un adelanto fenológico de 10-12 días, por lo que el inicio de la vendimia se preveía, como finalmente fue, a principios de septiembre”. A esta situación se llegó tras un invierno cálido y seco, seguido de una primavera calida y, en su conjunto, normal en cuanto a precipitaciones”. cabe destacar que el mes de junio resultó frío y muy húmedo.

Cabe destacar que la D.O. Rías Baixas está condicionada por el minifundio propio de Galicia. Esta denominación cuenta a día de hoy con una superficie de 4.405 hectáreas, repartidas en más de 21.285 parcelas que gestionan un total de 5.201 viticultores.  En la actualidad, el Consello regulador de esta denominación tiene 182 bodegas inscritas.

La producción de las variedades blancas en la D.O. Rías Baixas representa el 99,21% del total, de las cuales la variedad Albariño es la reina con el 96,5%. Le siguen el Caíño Blanco, la Treixadura y Loureira. Aunque las variedades tintas sólo suponen el 0,79% de la producción, en la campaña del año pasado se recogieron 262.679 kilos de uva, en su mayoría en la subzona del Condado doTea y de la variedad Sousón.

Por su parte, el Consello Regulador de la Denominación de Origen Ribeiro calificó la cosecha de este año como “muy buena” por acuerdo plenario en su reunión de 9 de julio.  Esta calificación  viene determinada por los análisis organolépticos realizados a lo largo del año.

En el Ribeiro evitan dar cifras de recogida, pero aseguran que será una vendimia de más calidad y con mayor producción que la del pasado año.

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