La Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) ha hecho público el décimo Informe sobre la Demanda del Turismo del Vino, realizado a través del Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España. Este informe se elabora con el objetivo de obtener una imagen fiel del enoturista en nuestro país y, además, pretende analizar la evolución de este perfil de turista a lo largo del tiempo. Los datos aportados por este estudio hacen referencia al periodo comprendido entre el segundo semestre de 2018 y el primero de 2019 y son bastante similares a los de los informes precedentes, aunque con algunos cambios y diferencias.

En primer lugar, el gasto medio en destino del turista del vino se ha estabilizado en torno a los 160 euros diarios tras varios años experimentando un importante ascenso. Además, los turistas del vino viajan especialmente en pareja o con amigos aunque se ha experimentado un ligero aumento de los viajes en familia o de las personas que viajan solas. Los visitantes de las Rutas del Vino de España viajan en grupos cada vez más reducidos y el coche propio o alquilado sigue siendo la opción preferida y la más utilizada por este tipo de turistas.

En segundo lugar, otro de los aspectos analizados en este informe es el tiempo de estancia en destino, el tipo de alojamiento y las actividades que realizan los enoturistas. El tiempo de estancia en destino es similar al de años anteriores situándose de media en los 2 días y medio. Con respecto a la opción preferida de los enoturistas para alojarse destacan los alojamientos rurales seguidos muy de cerca por los alojamientos hoteleros de cuatro estrellas que, tradicionalmente, ocupaban el primer puesto. En cuanto a las actividades que realizan los turistas del vino, la visita a las bodegas vuelve a estar en primer puesto; en segundo puesto se sitúa la visita a los pueblos (actividad que ha experimentado un fuerte ascenso) y en el tercer puesto se sitúa la degustación de la gastronomía local.

Además, desde este informe se desprende por una parte, que la mayoría de los enoturistas que visitan las Rutas del Vino de España lo hacen movidos por el interés en conocer un destino vitivinícola concreto. Por otra parte, muchos de ellos llegan  a las Rutas como parte de sus viajes de ocio o de vacaciones siendo  otros aspectos que les motivan para realizar este tipo de viajes: la gastronomía de la zona, la cultura de los territorios vitivinícolas y el entorno natural donde se encuentran las bodegas.

Como dato interesante el informe destaca que la elección de una u otra ruta está basada en primer lugar en las recomendaciones de amigos y familiares y en segundo lugar en el interés que despiertan los vinos de una zona concreta así como la atracción generada desde la página web, redes sociales o Internet en general. También recoge que cada vez son más los visitantes que manifiestan haber visitado alguna Ruta del Vino con anterioridad y que deciden repetir la experiencia. 

Además, la mitad de los visitantes afirma conocer el club de producto Rutas del Vino de España. Entre las Rutas del Vino que los encuestados afirman conocer están Rioja Alavesa, Ribera del Duero, Rioja Alta y Marco de Jerez, seguidas de Penedès, RíasBaixas, Rueda y Somontano. El informe destaca que todos los destinos que componen las Rutas del Vino de España han sido señaladas en mayor o menor medida, lo que pone de relieve el interés existente por conocer la oferta completa de las zonas vitivinícolas que conforman el Club de Producto Rutas del Vino de España.

En lo que se refiere al perfil sociodemográfico del enoturista, este informe indica un aumento de los jóvenes. La mayoría de los enoturistas tiene  una edad comprendida entre los 36 y los 45 años. La franja de edad que va de los 46 a los 55 años es la siguiente más representada en el turista del vino pero el nuevo informe pone de relieve que el público más joven (de 18 a 25 años) ha experimentado un crecimiento de más del 2%, representando actualmente casi el 10% del total de visitantes. Esos datos tal vez estén relacionados con los referentes al modo de organizar el viaje ya que la mitad de los enoturistas efectúan sus reservas a través de Internet.

Además, vuelve a destacar el predominio de la mujer frente al hombre aunque podemos decir que el turismo del vino es un producto con cierto equilibrio entre ambos sexos. Esta leve mayoría de mujeres se mantiene ya desde el año 2015 y supone un cambio relevante respecto a lo que mostraban las primeras encuestas.

En lo que todos coinciden es en la valoración positiva del viaje. El nivel de satisfacción del enoturista de las Rutas del Vino de España es elevado y ha aumentado en los últimos años. Las visitas a las bodegas, la hospitalidad y la atención al cliente, la estancia en los alojamientos, la calidad del entorno y el paisaje y la oferta gastronómica son  los aspectos más valorados, seguidos de otros como las visitas a los museos del vino, las enotecas y la atención e información turística.

Los datos aportados por este informe indican que el enoturismo está en auge, que el perfil de consumidor joven de este producto va en aumento y que, a pesar de los buenos resultados obtenidos en todos los valores analizados, es necesario reforzar las acciones y estrategias promocionales para que cada vez se conozcan más la Rutas del Vino de España que aún siguen siendo unas grandes desconocidas para gran parte del público objetivo.

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