El sector de la hostelería y el turismo, que en el año 2019 supuso el 15% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, se ha visto afectado de manera negativa por la crisis sanitaria del coronavirus. Desde el pasado 1 de julio, las fronteras exteriores de la Unión Europea están reabiertas a quince países considerados «seguros». Aun así, los desplazamientos fuera de España se han reducido un 23,9% debido a las restricciones de movilidad y la incertidumbre de las cuarentenas obligatorias impuestas por otros países a viajeros procedentes de zonas de riesgo, mientras que los viajes nacionales han disminuido un 11%.

Durante estos meses, muchas personas se han replanteado sus prioridades personales, dando mayor importancia a las emociones y a reencontrarse con lo que les hace felices. En este sentido, la recuperación económica pasa por adaptarse a este cambio de prioridades y a la necesidad de fomentar el turismo local y también el enoturismo de proximidad.

Moverse por el territorio catalán y disfrutar del paisaje, de los vinos y de la gastronomía es sencillo debido a la gran variedad de viñedos y bodegas que hay en todo el territorio. Entrando en el detalle de las DO situadas en la provincia de Barcelona, como sería el caso de la DO Alella, la DO Pla de Bages, la DO Penedès y la DO Catalunya, se puede visitar el Monasterio de San Jerónimo de la Murtra, considerado Bien Cultural de Interés Nacional; realizar la Ruta de las Tinas, un sencillo recorrido que permite descubrir las construcciones de hace 150 años; y conocer Las Casas de Matamargó.

También se pueden hacer pequeños itinerarios, como el Camino Paisajístico desde el núcleo de Sant Fruitós al Monasterio de Sant Benet; y la Ruta Miravinya, que da a conocer los diferentes paisajes del Penedès a través de 5 miradores con una arquitectura singular: La Cidera, El Circell, la Bardera, el Balcó y Sant Pau. Los visitantes más exploradores, pueden aventurarse por caminos de montaña hasta llegar a picos como el Puig de l’Àliga o el Montmell, entre otros.

Entrando en la provincia de Tarragona, podremos disfrutar del patrimonio que engloban DO como DOQ Priorat, DO Montsant, DO Terra Alta, DO Conca de Barberà, DO Catalunya y DO Tarragona. Se puede optar por hacer rutas diversas, como la del modernismo de Reus a las playas de la Costa Dorada, pasando por el Castillo de Escornalbou y la Ermita de Puigcerver, hasta pueblos como Siurana o Prades. En segundo lugar, de la Tarraco Romana a las bodegas modernistas, visitando también el Monasterio de Santes Creus y el Santuario de Montserrat. Por último, se puede hacer la ruta por la Ribera de Ebro, que incluye la Reserva Natural de Sebes o el Castillo de Miravet.

Si nos desplazamos a la provincia de Lleida, encontraremos la DO Costers del Segre y la DO Catalunya, una zona con características geológicas y climatológicas cambiantes. El punto de unión es el río Segre, entre el Pirineo y el Ebro. Los visitantes podrán conocer la Seu Vella, catedral del siglo XVIII ubicada en Lleida, o el Parque Nacional de Aigüestortes. También podrán visitar el Castillo de Gardeny, los Humedales de Rufea, el Castillo de Saida, el Monasterio de Vallbona de les Monges y el Santuario de la Virgen del Salgar, entre otros.

La ruta termina en la provincia de Girona, con la DO Empordà y la DO Catalunya, donde se puede disfrutar de una extensa oferta enoturística con una experiencia inolvidable en la Costa Brava. La Ruta del Vino DO Empordà te adentra en una tradición muy arraigada en esta tierra, que se remonta a tiempos de los romanos. No se puede dejar de visitar el Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà, el Parque Natural del Montgrí, las Islas Medas y el Baix Ter. Durante el recorrido se pueden visitar las ruinas de Empúries, donde comenzó la historia del vino de la zona.

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