El ministro considera que el sector es ya un referente en innovación y digitalización de los procesos, lo que permite la elaboración de vinos con mayor valor añadido.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha clausurado hoy la asamblea general de la Federación Española del Vino (FEV), donde ha mostrado su comprensión por las preocupaciones de este sector, como los aranceles de Estados Unidos, elbrexit o el descenso del consumo interno. Sin embargo, se ha mostrado convencido de que el sector vitivinícola goza de una gran madurez y profesionalidad que le permitirá aprovechar las oportunidades de futuro.

Durante la clausura, Planas ha subrayado la gran importancia económica, social y medioambiental que tiene el sector vitivinícola para España, que cuenta con la mayor extensión de viñas del mundo, es el tercer productor comunitario y el mayor exportador mundial, con un saldo positivo de 2.481 millones de euros.

Se trata de un sector que ha crecido en calidad y valor añadido para atender las nuevas demandas de los consumidores, que ha apostado por la sostenibilidad de sus producciones. De hecho, cuenta con 139 figuras de calidad diferenciada y más del 12% de la superficie de viñedo se cultiva en ecológico.

Apoyo al sector

El ministro ha recordado que el Gobierno ha impulsado un paquete de medidas para ayudar al sector vitivinícola a afrontar la situación provocada por la crisis del COVID-19, especialmente por la caída de la demanda del canal Horeca.

Dentro de las medidas horizontales, el sector del vino ha formalizado unas 3.000 operaciones de crédito avalados por el Estado por 549 millones de euros. Esto convierte a la industria de la elaboración del vino en la más beneficiada con avales del ICO de toda la industria alimentaria, con el 10,5%.

El MAPA ha impulsado medidas específicas para el sector, 91,6 millones de euros, distribuidos en acciones como la destilación de crisis, el almacenamiento privado y la vendimia en verde. Desde el punto de vista administrativo, se han flexibilizado plazos y requisitos, tanto en el régimen de autorizaciones de viñedo, como en las medidas del Programa de Apoyo al Sector del Vino (Pasve).

A estas iniciativas se añaden las medidas de carácter estructural para todas las campañas vitivinícolas, tendentes a la regulación del mercado, como las limitaciones de rendimientos máximos de uva por hectárea o las prestaciones vínicas para poder reducir el volumen de vino de calidad inferior en el mercado.

De cara al futuro, el Gobierno está dando forma a las acciones que compondrán el futuro Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que permita al sector del vino abordar inversiones hacia la doble transición ecológica y digital.

Planas se ha referido al esfuerzo del Gobierno, en colaboración con las comunidades autónomas, para mejorar el bienestar y la protección de los trabajadores temporeros que participan en las campañas agrarias.

Planas se ha referido a las oportunidades que puede aprovechar el sector del vino para garantizar su futuro. Así, el sector es ya un referente en innovación y digitalización de los procesos, lo que permite la elaboración de vinos con mayor valor añadido.

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