“Hacer un vino juntos era algo impensable hace unos años”

 

En el verano de 2015, Brais Iglesias decidió, junto con un grupo de ‘colleiteiros’ del Ribeiro, retomar la asociación para darle un nuevo impulso y nuevos bríos. Cinco años después, y con cerca de una treintena de socios, estos pequeños elaboradores viven un gran momento de unión que ha facilitado la promoción conjunta en el mercado exterior. No sólo eso, 11 de los 29 colleiteiros que conforman este colectivo han sumado fuerzas para poder vender en el sector de la Alimentación y plantarle cara a la crisis. “Xuntas” y “Xuntos”, tinto y blanco, respectivamente, es la respuesta de estos productores ourensanos a un momento tan difícil como el que ha provocado el coronavirus. Un panorama plagado de incertidumbres para el que Brais Iglesias sólo ve una salida: mantenerse unidos.

  

La asociación cumplió en 2018 el veinte aniversario de su fundación, ¿siguen en vigor los mismos objetivos?

Bueno, nosotros la retomamos en el verano de 2015, es decir, hace cinco años, tras un periodo de inactividad. Reactivamos la asociación porque había la necesidad de promocionar nuestros vinos y eso sólo lo podíamos hacer si íbamos todos juntos. Con la crisis de 2008, los colleiteiros nos vimos obligados a salir al extranjero para paliar la caía del consumo interno, pero salir fuera es muy caro y decidimos usar la asociación como medio vehicular para ir juntos a las ferias. Empezamos a viajar y a promocionar nuestro producto bajo el lema de “Colleiteiros de O Ribeiro” porque era algo común a todos los que estamos en la asociación.

¿La unión hace la fuerza?

Yo creo que sí. Principalmente la asociación nos ha servido para hacer esa promoción y también para hacer compras conjuntas, que siempre es mejor. Todos tenemos los mismos proveedores y negociar en conjunto nos permite obtener mejores precios. Además, este año, debido al momento actual, hemos tomado una importante decisión: salir juntos al mercado. Como los ‘colleiteiros’ somos muy pequeños y sólo estábamos en hostelería porque nuestra producción era muy pequeña, nos hemos juntado once de nosotros para hacer dos vinos y poder vender en el sector de la Alimentación. Estos vinos se llaman “Xuntas”, el tinto, y “Xuntos” el blanco.

¿Y cómo surgió este proyecto?

Básicamente por el COVID, necesitábamos vender en el sector de la Alimentación porque nuestro principal cliente estaba cerrado. “Xuntas” y “Xuntos” es el resultado del vino que no hemos vendido por la crisis. Y como nadie sabe qué va a pasar en los próximos meses, pues estamos viendo qué tal lo recibe el mercado para mantener este proyecto en el tiempo. Los dos vinos se venden entre ocho euros y medio y nueve euros y los están haciendo Pablo Estévez y Álvaro Bueno, dos grandes enólogos.

¿Cuántos colleiteiros conforman ahora mismo la asociación?

Somos 29 socios y hay que tener en cuenta que sólo se pueden asociar los ‘colleiteiros’ que embotellen.

Para la gente que no les conozca, explíquenos las características que debe cumplir un elaborador para ser definido como ‘colleiteiro’

Los ‘colleiteiros’ no pueden comprar uva, todo el vino que elaboran tiene que ser de uvas que estén en fincas de su propiedad o en algunas alquiladas y no pueden elaborar más de 60.000 litros al año, lo que vienen siendo unas 80.000 botellas.

El año pasado impulsaron una certificación independiente para los vinos de colleiteiro. ¿Siguen adelante con el tema?

Queríamos hacer esa certificación dentro del Consello Regulador. Es decir, que el propio Consello creara una tirilla que identificara los vinos de ‘colleiteiro’, ya que es el órgano que también regula esa figura. Pero ahora mismo todo está un poco parado, el Consello ya tiene su Plan Estratégico, pero hay que desarrollarlo y con el Covid todo es mucho más complicado. Nuestra idea sigue siendo reivindicarnos como ‘colleiteiros’ a través de una etiqueta para que el consumidor pueda identificarnos en el mercado.

¿Qué tal se vende su vino fuera de España, entienden bien el concepto de ‘colleiteiro’?

Si vamos fuera de Galicia siempre hay que explicar el significado de la palabra porque, además de que es una palabra gallega, es algo único. Pero gracias a la labor de varios ‘colleiteiros’ que tienen un gran vino y que venden fuera, cada día es más fácil. Por ejemplo, hay críticos nacionales e internacionales que hablan de estos vinos de “colleiteiro” como excepcionales y eso es un gran impulso para todos nosotros.

¿En qué países se vende más su vino?

Europa es nuestro principal mercado, aunque también estamos exportando a Australia, Japón y a Estados Unidos, México, Colombia… estamos en bastantes países. En Estados Unidos quizás ahora un poco menos que antes por el tema de los aranceles.

¿Cómo viene la vendimia este año?

El Ribeiro tiene tres zonas principales y son muy diferentes entre sí. En mi caso, tengo menos cantidad que el año pasado, pero hay otra gente que tiene más que en la vendimia de 2019. Eso sí, la calidad de la uva es excelente.

¿Cuántos años lleva presidiendo la asociación, y cuáles han sido los mejores y los peores momentos?

Presido la asociación desde el verano 2015 y me acaban de renovar por cuatro años más. El peor momento, sin lugar a dudas, es el que estamos viviendo ahora, creo que nadie pensaba que llegaría un día en el que todos los restaurantes tuvieran que cerrar. Y el mejor momento fue cuando 13 colleiteiros nos fuimos juntos a Japón a una feria. Nunca antes había visto tanto ‘colleiteiro’ junto en el mismo stand y bajo el mismo lema. También tengo muy buen recuerdo de algún viaje a Estados Unidos de un grupo de elaboradores de la asociación, La unidad es importante, yo siempre defendí que nosotros no éramos nuestros propios competidores, que la competencia está fuera. Eso es lo que busco en la asociación, unidad y trabajo de equipo. En esta línea se enmarca, por ejemplo, el unirnos varios para sacar un vino juntos, algo que hace unos años sería impensable. Es un orgullo haberlo conseguido.

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