Un año más y ya van seis, el municipio lucense de Negueira de Muñiz, celebró su ya consolidada “feria do viño”. Con una gran afluencia de gente que, según sus organizadores, año a año va en aumento, y en una mañana pasada por agua, lo cual no desanimó a unos visitantes dispuestos a disfrutar y catar vinos de muy buena calidad. Esta calidad se consigue gracias a la constancia de unos entusiastas bodegueros que han apostado por unas variedades autóctonas, como el blanco legítimo, el tinto sorodo, etc. Vinos con una gran personalidad marcada por un microclima que los hace diferentes a cualquier otro vino de nuestra comunidad, vinos que los bodegueros sitúan entre los godello y los albariño, aunque con un aroma mucho más potente y que darán mucho que hablar en el futuro.

Bajo un fuerte aguacero, los visitantes escucharon atentos el pregón que este año corrió a cargo de Marcelino Castro, ingeniero agrícola y funcionario de la “Consellería do Medio Rural”.

El acto comenzó el viernes día 22 de abril con una cata de los vinos presentados y dirigida por el enólogo Roberto Regal, ártifice junto con el bodeguero Manuel Cancio, propietario de la bodega Panchín que fue el primero en dar el paso hace ya 14 años en apostar por el blanco legítimo. Francisco Javier San Román, propietario de la bodega Sidrón, continuó el camino ya iniciado por Manuel Cancio y ambos esperan que más bodegueros de la zona les sigan en esta andadura con la esperanza de conseguir una D.O. propia que aporte valor a unos vinos excelentes.

Según el enólogo Roberto Regal, los vinos que formaron parte de la cata (4 vinos blancos distintos [uno de Asturias, el de la bodega de Panchín y el de Casa Bale] y 6 tintos) en la línea de lo que se esperaba, aumentaron su calidad. Los vinos que se cataron fueron los clásicos, los que suelen estar siempre en esta feria, pero muy heterogéneos porque algunos de ellos son de muy poca calidad mientras que otros tienen una gran calidad. Aunque también hubo alguna sorpresa como por ejemplo, la bodega Casa Bale que presentó un vino con ciertos defectos pero con muchísimo potencial. Lo cual quiere decir que no solo son las bodegas que están haciendo vino ahora sino que posibles próximos proyectos pueden ayudar a hacer buenos vinos aquí y ayudar a poner en valor los vinos de Negueira de Muñiz.

De los tintos el primero que se cató, a pesar de que tuviese una patología o un defecto, se notó que había buena materia prima. Y después en el caso de los tintos de Pieiga ascendente, en el joven, así como en el caso de Panchín hay que destacar que siguen manteniendo la calidad. Esto habla de que es una zona que la gente que se pone a trabajar en serio y con profesionalidad sí que consigue resultados o por lo menos mantenerse y en algún caso incrementar la calidad. Una cosa que suele reflejarse aquí y este año no sucedió así es la diversidad de vinos. Es decir, no solo se habla de vinos que ofrezcan calidad (en referencia a las variedades típicas como el vino blanco legítimo o el menfin, etc.) sino que hay gente que se atreve con el verdello, que lo elabora solo y además lo mete en barrica, esto sí que es hablar de singularidad. Este año faltaron los vinos de Paco de tinto sorodo y de verdello que son variedades muy singulares de esta zona y que también hablan de la riqueza varietal que tiene Galicia y que además aquí en este caso se da de una forma muy virgen y muy ancestral.

A la conclusión a la que Roberto Regal llega tras la cata y tras la celebración de esta VI edición da “feria do viño” es que hay bodegas que siguen manteniendo una línea y que siguen apostando por la calidad y eso se refleja en los vinos. Lo único negativo sería la falta de gente joven que quiera trabajar en serio las viñas, ser constante, etc. En palabras del enólogo “Aquí hay gente que está trabajando en la agricultura pero de una forma muy liviana o muy hippy en algún caso. Pero casos como el de Paco son dignos de mencionar porque reflejan un esfuerzo, un cariño a la tierra y son ejemplos para otras personas que pueden trabajar la tierra para elaborar vinos”. Lo cierto es que en los últimos cuatro o cinco años se ha avanzado mucho en la elaboración de vino en esta zona y aunque no salgan cosas extraordinarias se mantiene lo que se trabajó y eso es fundamental porque los productos tienen distintos momentos.

Por otra parte, Francisco Javier San Román Lledín, presidente de la Asociación de los bodegueros de la Cunca del Navia, habla un poco de cómo surge la asociación y la fiesta del vino.

A “feria do viño” de Negueira de Muñiz la comenzó a promover el cura de la zona Don Ramón, juntando a los bodegueros de la zona y a algunos vecinos. Después a raíz de unas jornadas del vino que se hicieron aquí en Negueira promovidas por el Fruga (Federación Rural Galega) junto con el grupo de Desenvolvemento Rural de Fonsagrada, fue cuando nació como tal la asociación, compuesta por 18 bodegueros y que aglutina a los 3 ayuntamientos, Negueira de Muñiz, A Fonsagrada y Navia de Suarna, que baña el río Navia en la parte de Galicia. A raíz de ahí la asociación empezó a organizar la feria y esta es ya la sexta edición de la “feria do viño”.

Según Francisco Javier, en esta edición de la feria la participación ha sido muy buena en lo que se refiere a los bodegueros de la zona y en cuanto a afluencia de público. Además, siendo la variedad estrella de vino aquí en Negueira de Muñiz la blanca legítima y después están los tintos (el verdello tinto, el tinto serodo y la mencía) que son las 3 variedades más habituales aquí, en lo referente a la calidad del vino “cada vez estamos mejor” opina el presidente de la asociación de los bodegueros.

La continuidad en la celebración de esta feria es signo de la fortaleza de los vinos de esta zona de Lugo y los actuales bodegueros como Francisco Javier, presidente de la Asociación de los bodegueros de la Cuenca del Navia, esperan que poco a poco otros productores les sigan en esta andadura con la esperanza de conseguir una D.O. propia que aporte valor a unos vinos excelentes.

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