“Nuestros vinos reflejan el carácter de nuestra tierra, acogedora y tradicional, pero también abierta al mundo y cosmopolita”

Ángeles Vázquez Mejuto (Melide, 1972) asegura mantener una relación fluida con los representantes de las cinco denominaciones de origen gallegas, con los que está en contacto permanente  y con los que trabaja “de manera coordinada en todo lo que afecta a la mejora de la calidad, la promoción, el control y seguimiento de nuestros vinos”. En este mismo sentido, la conselleira de Medio Rural señala su voluntad de seguir colaborando con estos organismos en la organización de eventos “como las catas de los vinos y las aguardientes, que se consolidan cada año como una cita de referencia para todo el sector vitivinícola gallego”. Anuncia también Vázquez Mejuto en esta entrevista que su departamento tiene previsto convocar en las próximas semanas elecciones para la renovación de los órganos de gobierno de estos organismos, “lo que significará que deberemos trabajar intensamente todos juntos para que el proceso se desarrolle con total normalidad”.

¿Qué papel tendrá la recién creada Axencia Galega de Calidade Alimentaria en la viticultura gallega?

Esta agencia desempeñará un papel fundamental a la hora de promover la calidad diferenciada en el ámbito agroalimentario en general y especialmente en el sector vitivinícola. Además, supondrá un espaldarazo a todo lo que significa la aplicación de la I+D+i en el agro.

Los vinos gallegos pueden presumir de calidad contrastada, pero con la Agacal vamos a reforzar esa buena imagen y consolidarla, tanto entre los prescriptores como entre los consumidores en general.

Recientemente, en su intervención en la presentación de la memoria de actividades del Instituto Galego de Calidade Alimentaria (Ingacal), hizo referencia a la formación y el desarrollo para que el agro gallego tenga futuro. ¿En qué punto se encuentra el sector del vino, cuáles son los aspectos en los que debería mejorar?

Aunque una de las características definitorias del sector vitivinícola gallego es el elevado porcentaje de viticultores a tiempo parcial, para los que esta actividad supone un complemento de las rentas obtenidas de otras fuentes, se puede decir que, cada vez más, es un sector profesionalizado, entendiendo el término en el sentido de que el ejercicio de la actividad se hace cada vez con un mayor conocimiento de todos los aspectos que inciden en la obtención de productos de calidad. En cuanto a la elaboración, hoy en día las bodegas o bien tienen enólogo propio o cuentan con el asesoramiento de un profesional. No obstante siempre hay margen de mejora. Por eso vamos a seguir apoyando la formación del personal que integra la cadena de valor de estas producciones, desde el viticultor hasta el comercializador, pasando por bodegueros, enólogos, técnicos de los consejos reguladores, etc.

¿Qué partida presupuestaria destinará este año la consellería que usted dirige a la viticultura?

Contemplamos diferentes líneas específicas para apoyar nuestra producción vitivinícola, así como su puesta en valor, promoción y comercialización en los diferentes mercados.

Para el 2017 está prevista una partida presupuestaria de unos 5 millones de euros que se destinarán a la promoción de este sector. Además, la convocatoria anual de ayudas a las industrias agrarias correspondiente a este ejercicio contempla un presupuesto de unos 27 millones de euros, de los cuales una parte que en este momento aún es difícil de estimar, pero que seguramente será importante, irá destinada a mejoras en nuestras bodegas.

CONSELLEIRA DE MEDIO RURAL ANGELES VAZQUEZ.

En la última década la Xunta ha invertido 13 millones de euros en apoyar los vinos gallegos, fundamentalmente en materia de control y promoción. ¿Ha habido un retorno de esta inversión, se puede cuantificar, por ejemplo, el aumento en la exportación?

El sector vitivinícola gallego ha incrementado de manera muy notable sus exportaciones en los últimos años, lo que evidencia el claro retorno que tienen las inversiones para la promoción, tanto en terceros países como en el mercado de la Unión. De esta forma, si en la campaña 2010/2011 las exportaciones de los vinos gallegos con denominación de origen representaban el 12,5% del volumen total comercializado, en la campaña de 2015/2016 la cifra se eleva hasta el 19,4 %. Así pues, hablamos de un aumento de las exportaciones de siete puntos en cinco años, algo realmente importante y que da idea de la pujanza del sector en los mercados internacionales.

¿Qué le falta al sector del vino gallego para consolidarse en el mercado internacional?

Creo que nuestros vinos en general y los blancos en particular están suficientemente bien representados en el mercado internacional. Sí es cierto que tenemos margen para mejorar, especialmente en lo que a tintos se refiere, pero hay que tener en cuenta que la penetración en algunos mercados –léase el norteamericano, por ejemplo– está condicionada por cuestiones como los volúmenes de producto a exportar, por lo que hay que tener en cuenta estos factores. Por lo demás, insisto, a tenor de los datos de exportaciones creo que podemos estar razonablemente satisfechos.

Acaba de firman un convenio de colaboración con la organización de “Vinis Terrae” para colaborar en este evento. ¿Qué importancia tienen este tipo de ferias para el sector?

Las ferias y exposiciones constituyen una herramienta fundamental en materia de promoción de nuestros vinos, dentro y fuera de Galicia. Son, además, punto de encuentro de prescriptores, críticos y periodistas especializados con el sector, lo que les permite conocer de primera mano las últimas novedades y catar diferentes vinos, para trasladar después sus experiencias a la opinión pública en general. Por lo tanto, se trata de  citas muy importantes para nuestros vinos y de gran utilidad para el sector en general.

¿Cómo es la relación de la Consellería con las denominaciones de origen gallegas, se reúnen a menudo?

Es, desde luego, una relación muy fluida y cordial. Estamos en contacto permanente y trabajamos de manera coordinada en todo lo que afecta a la mejora de la calidad, la promoción y el control y seguimiento de nuestros vinos.

Además, como es lógico, las D.O. de vinos se benefician de las diferentes líneas de ayuda gestionadas por la Consellería para apoyar todas estas actividades.

¿Alguna novedad para este año en el programa de colaboración con las denominaciones?

Seguimos impulsando la calidad, la promoción y el control de nuestros vinos certificados y tratamos de mejorar constantemente en estos aspectos. En este mismo sentido, continuaremos también colaborando con las denominaciones en la organización de eventos como las catas de los vinos y las aguardientes, que se consolidan cada año como una cita de referencia para todo el sector vitivinícola gallego. Por otra parte, la Consellería del Medio Rural tiene previsto convocar en las próximas semanas elecciones para la renovación de los órganos de gobierno de estos organismos, lo que significará que deberemos trabajar intensamente todos juntos para que el proceso se desarrolle con total normalidad.

¿El minifundismo, tan inherente al campo gallego, ha sido un obstáculo o una ventaja para el sector vitivinícola de Galicia?

El minifundio es una característica del agro gallego que influye también en la producción de vino, pero no es, necesariamente, algo negativo. Pensemos en la viticultura heroica que se realiza en la Ribeira Sacra. Si en este caso no se tratase de pequeñas parcelas sería mucho más difícil gestionar este tipo de viñedos, por las condiciones en las que se realiza la vendimia, con grandes pendientes y complicados accesos a las explotaciones.

Además, en general, los vinos gallegos se distinguen por su estrecha vinculación con el territorio, con unas determinadas condiciones de suelo, clima, etc. La presencia en Galicia de un elevado número de diferentes variedades de vid de cultivo tradicional específicas de nuestro territorio también está vinculada con nuestra estructura de la propiedad. Si hablásemos de latifundios probablemente estas señales distintivas no estarían tan presentes en nuestros vinos.

Por lo tanto, es evidente que el minifundio condiciona nuestra viticultura, pero tanto para lo bueno como para lo malo.

En 2016 nació la Indicación Geográfica Protegida Ribeiras do Morrazo, ¿hay alguna IGP más prevista para este 2017?

En el sector vitivinícola por el momento no tenemos ninguna previsión más al respecto. Las zonas de producción amparada en Galicia están bien definidas con las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas protegidas. Eso no excluye que trabajemos para contemplar otras posibilidades en el futuro.

Cuál es el papel de la Estación de Viticultura e Enoloxía de Galicia, organismo dependiente de su consellería, en el sector gallego?

La Evega es una referencia para el sector en materia de fomento de la calidad y aplicación de la I+D+i. También destaca por su aportación en materia formativa, ya que realiza multitud de acciones (cursos, jornadas, etc) que permiten dinamizar este sector.  Incluso tiene un papel destacado en la promoción de nuestros vinos, hasta el punto de que produce su propio vino institucional (tanto blanco como tinto), que nos ayuda a difundir la riqueza de las variedades autóctonas gallegas.

La Evega es y quiere seguir siendo un punto de apoyo fundamental para nuestros vinos, tanto en la defensa de su calidad como en la promoción de sus bondades en los diferentes mercados y en el fomento de su constante profesionalización.

En sus numerosas visitas a bodegas y encuentros con los empresarios del vino de Galicia, ¿cuáles son las demandas que más se repiten?

Lo que nos demandan es que sigamos trabajando para reforzar el prestigio de nuestros vinos y para avanzar en su consolidación en los diferentes mercados. También, que les apoyemos en materia de investigación, formación y profesionalización, dentro de nuestras competencias. Pero, en general, lo que hay es una coincidencia general de objetivos y un afán de colaborar por el bien de nuestros vinos.

¿Cómo definiría los vinos de Galicia?

No es fácil encerrar en una definición única la riqueza y variedad de nuestros vinos. Pero si tengo que hacerlo, yo me decantaría por decir que tienen una personalidad muy bien definida y ligada a un territorio, Galicia, que siempre se identifica con la excelencia en lo que al agro se refiere. Reflejan el carácter de nuestra tierra, acogedora y tradicional, pero también abierta al mundo y cosmopolita. Marcada por su carácter litoral, pero con unos valles interiores extraordinariamente bien dotados para la viticultura. En definitiva, para mí los vinos gallegos son vinos “de país”, únicos e inconfundibles.

¿Sus preferencias personales se decantan hacia el blanco o el tinto, o ambos dependiendo del momento y el menú?

Si me permite una respuesta “gallega” le diré que me gustan, en general, todos los vinos gallegos y que me decido por los blancos o los tintos en función de la ocasión y, desde luego, del maridaje que proceda en cada momento. Pero siempre, eso sí, con vinos de nuestra tierra.

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