La conselleira hizo estas declaraciones en su visita al Centro de Formación y Experimentación Agroforestal de Guísamo, en Bergondo

La Xunta, a través de esta escuela, cedió más de una tonelada de uva a la asociación de bodegueros de Betanzos para compensar las pérdidas por las heladas de esta primavera

Las IXP Barbanza e Iria, Valle del Miño-Ourense, Betanzos y Ribeiras del Morrazo agrupan en conjunto más de 30 productores y 21 industrias, con una producción anual que supera los 25.000 litros de vino

El recinto de Guísamo es uno de los centros de formación e investigación de la Consellería de Medio Rural que cobre las necesidades de profesionales, entidades, asociaciones y población relacionada con actividades agroganaderas y forestales
La conselleira del Medio Rural, Ángeles Vázquez, visitó el Centro de Formación y Experimentación Agroforestal de Guísamo, en Bergondo, que cedió más de una tonelada de uva procedente de sus viñas a la asociación de bodegueros de Betanzos para que la comercialicen bajo la Indicación Geográfica Protegida (IXP) Betanzos. Allí la conselleira resaltó la importancia de esta y de las otras tres IXP de vino gallego que existen en nuestra comunidad porque, aunque con menor producción que las denominaciones de origen, tienen un peso relevante para las zonas en las que se asientan.

En el caso concreto de la IXP Betanzos, reúne más de una decena de viticultores y la seis industrias del entorno de este municipio coruñés. A ella se suman las indicaciones Barbanza e Iria, Valle del Miño-Ourense y Ribeiras del Morrazo (la última en incorporarse). En conjunto, estas cuatro IXP aportan más de 30 productores y 21 industrias, con una producción anual que supera los 25.000 litros de vino, sin contabilizar aun la IXP del Morrazo, ya que la de 2017 será su primera vendimia como tal indicación geográfica protegida.

La donación formalizada hoy en Guísamo por parte de la consellería corresponde en su inmensa mayor parte a la variedad blanco legítimo y se decidió llevar a cabo tras las dificultáis sufridas por parte de viticultores de esta zona de producción a causa de las heladas. Esta cosecha supone prácticamente el total de la uva que se recoge anualmente nos terrenos que gestiona la escuela de Guísamo. El resto de la vendimia se destinará a los ensayos que se llevan a cabo en este centro de investigación y formación, dependiente de la Consellería de Medio Rural.

IXP Betanzos

Los vinos de la IXP Betanzos, también conocidos como Viño de la Terra de Betanzos, se elaboran, según su pliego de condiciones, con las siguientes variedades: godello, albarín blanco (blanco legítimo), chenín blanco (agudelo) y palomino, en las variedades blancas. Y mencía, brancellao, merenzao, gran negro y garnacha tintorera, en el caso de las castas tintas.

Con el objetivo de conseguir la mejor calidad final para estos vinos bajo las condiciones de luz y temperatura propias del área geográfica en la que se producen, figuran como variedades recomendadas las de godello, blanco legítimo y agudelo en blancas y mencía, brancellao y merenzao en tintas.

El pliego de condiciones también establece que la zona amparada por esta IXP está constituida por los terrenos aptos para la producción de uva de los términos municipales de Bergondo, Betanzos, Coirós, Miño y Paderne, así como de las parroquias de Abegondo, Cabanas, Cerneda, Cos, Cullergondo, Leiro, Limiñón, Mabegondo, Meangos, Montouto, Presedo, Sarandóns, Vilacoba y Viós en el término municipal de Abegondo; de las parroquias de Bandoxa, Cis, Cuíña, Mondoi, Oza, Porzomillos, Reboredo, Salto y Viviente del ayuntamiento de Oza dos Ríos y de las parroquias de Osedo y Soñeiro do de Sada.

Centro de Guísamo

Aprovechando la entrega de esta producción, Ángeles Vázquez visitó las instalaciones del recinto de Guísamo. Se trata de un de los centros de formación e investigación de la Consellería de Medio Rural que cobre las necesidades de profesionales, entidades, asociaciones y población relacionada con actividades agroganaderas y forestales. En el ámbito de la experimentación, está trabajando en diferentes variedades de vermús, sidra, mistela y licores y va a comenzar con los espumosos, un trabajo que destacó hoy la conselleira durante su visita.

Entre la formación reglada que ofrece este centro se encuentra el ciclo de grado medio de jardinería y floristería, con 56 alumnos, y el ciclo superior de paisajismo y medio rural, con 41 estudiantes más que comenzaron la semana pasada. A esta oferta se suma otra formación no reglada como cursos de fitosanitarios o para la incorporación de jóvenes a la empresa agraria. Las instalaciones, en las que trabajan una veintena de personas, cuentan con laboratorio, biblioteca, aula de informática, parque de maquinaria, almacén con cámaras frigoríficas y una finca de más de 5 hectáreas.

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