Superan el notable, como puntuación media

Tras un riguroso y transparente procedimiento de valoración por parte del Consejo Regulador, la Añada 2019 de la D.O. Rías Baixas ha sido calificada por el Pleno como “Muy Buena”, con una puntuación media de 7,2. En un año atípico, marcado por la COVID-19, este Consejo lo hace público a través de una nota de prensa, ya que la situación actual ha obligado a cancelar los actos previstos para tal motivo.

Dicha calificación de la Añada fue ratificada durante una sesión del Pleno el día 26 de junio. Esta decisión se basa en las conclusiones de un informe técnico, desarrollado por el Órgano de Control y Certificación cerrado a fecha 31 de mayo, que incluye información relativa a la cosecha y la vendimia, datos de las encuestas al panel de expertos y valoraciones de guías y prescriptores especializados, así como estadísticas comparadas con los resultados de los análisis sensoriales y fisicoquímicos llevados a cabo en la totalidad de los vinos verificados por este Consejo Regulador hasta el 31 de mayo. Precisamente, a esa fecha se había verificado el 47,9% del vino elaborado en la añada 2019 (10.638.126 litros), lo que muestra un buen comportamiento del mercado a pesar de la inactividad económica vivida desde mediados de marzo.

Los vinos de la Añada 2019 cuentan con una graduación media elevada que se encuentra en el 12,8%, mientras que el resto de parámetros se sitúan en los valores habituales. Según el panel de expertos del Consejo, la Añada 2019 registra las siguientes características:

  • Fase visual: amarillo pajizo con tonos verdosos, brillantes.
  • Fase olfativa: de intensidad media, dominando los aromas primarios varietales con aromas cítricos, herbáceos, frutas de hueso y florales. En general, son vinos complejos y francos.
  • Fase gustativa: estructura e intensidad media con grado y acidez elevados. Son vinos frutales, cítricos, largos y persistentes.

 

Ciclo vegetativo

Podemos afirmar que 2019 fue un año “con una brotación rápida e irregular”. El viento en las subzonas del Condado do Tea y O Rosal produjo daños en los brotes, que también se vieron perjudicados por el granizo registrado a finales del mes de abril. La floración estuvo condicionada por los fenómenos meteorológicos adversos, de manera que los racimos resultaron más pequeños y menos compactos de lo habitual. No obstante, los meses de agosto y septiembre contaron con una meteorología estable, marcada por el tiempo seco y soleado, que facilitó la correcta maduración del fruto. La vendimia se desarrolló en unas condiciones propicias para recoger uvas de una alta calidad y óptimo estado sanitario.

Si bien se estimaba una producción algo superior, finalmente la cifra alcanzó los 32,4 millones de kilos, siendo un 16,04% inferior a la del 2018.

Vino calificado

Según  informaciones  del Órgano de Control y Certificación, a día 31 de julio de este año, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas ya había verificado 15.813.010 litros de vino.

 

 

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