El momento más esperado del año para el viñedo dio comienzo ayer en Bodegas Martín Códax con la recolección de la uva destinada a la elaboración de los vinos espumosos.

Este es un año de retos, en los que todos los procesos de bodega y viñedo se han adaptado desde antes del mes de marzo a esta nueva realidad que nos toca vivir. Protocolos muy estrictos para asegurar la salud de los empleados y minimizar el riesgo de contagio. Esta ha sido la máxima preocupación durante todos estos meses para la cooperativa de Cambados. Tenemos que recordar que la actividad no ha parado ni un solo segundo durante el confinamiento, ya que la vid y la uva sigue su propio proceso.

Sin embargo, la vendimia supone un reto a mayores. En este período del año, la cantidad de personas que interactúan en viñedo y bodega es mucho mayor, por lo que los riesgos de transmisión se incrementan exponencialmente.

Es por ello por lo que se han diseñado nuevos protocolos específicos para esta etapa del año.

El primer paso ha sido la realización de más de 400 test en dos días a todas las personas involucradas en el proceso, gracias a la iniciativa de la Xunta de Galicia y el Sergas que ha facilitado el acceso a las mismas en tiempo record.

El plan de contingencia interno para evitar posibles brotes se basa en la creación de grupos burbuja diferenciados por colores que funcionan como unidades independientes de producción con su propio responsable, que se ocupará de que se cumplan las medidas y controlar a su equipo.

Para estos grupos burbuja se establecen normas como la toma de temperatura, las salidas y entradas escalonadas para no coincidir con otros equipos, lugares y horarios de descanso diferenciados de los otros colores, así como normas para interactuar con los miembros delmismo “color”.

También se crea un protocolo para el socio viticultor, basado en minimizar el número y el tiempo de contacto con el personal de recepción de uva, reduciendo de manera notable los posibles riesgos de contagio.

Se trata por tanto, de una vendimia un tanto distinta en cuanto a la organización de los equipos, pero completamente normal en cuanto a la organización de la recolección de la uva Bodegas Martín Códax, donde desde hace años se emplea la tecnología de la teledetección y los colores para programar la vendimia de las distintas parcela.

La teledetección es una metodología de análisis y clasificación de viñedos a través de imágenes captadas por drones. Este método se emplea tanto en la viticultura de precisión (permitiendo elaborar diferentes tipos de vino en función del tipo de viñedo), la gestión y el inicio de la vendimia en las diferentes parcelas en función de su vigor y perfil aromático.

 

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